La durísima infancia que vivió Casemiro


2017-03-21 00:03 Deportistas Por: Mariano Sánchez

Carlos Henrique Casemiro, centrocampista del Real Madrid, es el hombre de moda en el club blanco. El extraordinario partido que jugó ante el Athletic el pasado sábado le han convertido en héroe (aún más si cabe) del madridismo. Pero hay muchas cosas, sin embargo, que se desconocen sobre el brasileño.

Una de esas cosas que muchos no saben es que durante su infancia tuvo que ejercer de padre de sus dos hermanos pequeños, Lucas y Bianca, ya que su padre los abandonó cuando él sólo tenía 3 años. Su madre, Magda, peleó siempre por sacar adelante a los pequeños, y eso provocaba una serie de desajustes en la vida de sus hijos, como el hecho de que no podían dormir dos días seguidos bajo el mismo techo. Durante años, estuvieron alternando la casa de su abuela y la de su tía.



El futbolista del Real Madrid se encargaba de acompañar a sus hermanos de vuelta a casa tras el colegio, y de calentarles la comida que su madre dejaba preparada. Con 5 años empezó a jugar al fútbol, y su calidad le hizo ir subiendo peldaños hasta jugar en el Sao Paulo y posteriormente llegar al club blanco. Pocos confiaban en que pudiera convertirse en una gran estrella, pero así ha sido.

Cuando Casemiro fichó por el Real Madrid, su gente se trasladó a la capital de España con él y le sigue allá por donde va. Le acompañaban en los momentos más humildes, cuando jugaba en el Castilla, y lo han seguido haciendo hasta que ha llegado a lo más alto, en diciembre pasado convirtiéndose en campeón del mundo en Japón. Él no dudó en hacer todo por su familia, y ahora se lo devuelven con su apoyo, fundamental para el jugador merengue.